En un estudio llevado a cabo por el Banco Interamericano de Desarrollo en Haití en el 2006, un tercio de las mujeres y las niñas dijeron que habían sufrido violencia física o sexual, y más de 50% de las que habían sido víctimas de la violencia tenían menos de 18 años.
“Esperamos y rogamos que las fuerzas de seguridad puedan prevenir y controlar la violencia contra las mujeres” dijo el Director Adjunto de la OPS, Dr. Jon Andrus, citando informes acerca de la creciente violencia tras el terremoto.
“Tenemos que tener presente que los desastres hacen que las desigualdades existentes empeoren aun más” indicó Velzeboer-Salcedo. “Los que son más fuertes y más poderosos, ya sea física o psicosocialmente, o ambas cosas, van a tener mejor acceso a los escasos recursos. Pero cuando las mujeres son privadas de los recursos, es probable que las familias enteras estén privadas de ellos también.”
Ambos expertos instaron a las organizaciones de socorro a que aborden las necesidades distintas de las mujeres, las niñas, los niños y los hombres al realizar evaluaciones de necesidades que tengan en cuenta las diferencias entre los sexos y al procurar que haya tanto hombres como mujeres en los equipos de evaluación.
Los datos recogidos por las organizaciones de socorro acerca de las muertes, las heridas, el desplazamiento y quién está recibiendo ayuda deben recogerse y analizarse por sexo y edad. Esto es fundamental para dirigir los servicios y asistencia según las necesidades reales, explicó Velzeboer-Salcedo.
Las mujeres se enfrentan con otros retos específicos después de los desastres. Por ejemplo, los niños pequeños, las embar
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